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Descubre el poder de la música y déjate enamorar 3 de diciembre de 2019

Descubre el poder de la música y déjate enamorar

Si te gusta la música estás de en hora buena. Porque la música es mucho más que un entretenimiento. Escuchar una melodía influye en tu ser y puede ser un recurso muy afortunado para cuidar tu mente, cuerpo y tu estado de ánimo.

Nuestro cuerpo es rítmico. Los latidos del corazón, nuestra respiración, incluso los parpadeos van generando forman parte de nuestro ritmo vital. Eso sin entrar en los ciclos biológicos que rigen nuestro día a día, nuestras semanas, meses y años. Esa podría ser la razón de que la música que hermane con nosotros y nos ayude a sentirnos mejor.

Por supuesto, el ritmo influye. Y con eso queremos decir que no toda la música nos influye del mismo modo. Los ritmos más lentos y pausados nos ayudan a calmarnos y relajarnos. Por ejemplo, escuchar música clásica, celta o raga durante media hora, contribuye a reducir la presión arterial. Igualmente si te duele la cabeza, ponerte algo de música suave puede ayudarte a calmar el malestar.

Si lo que te interesa es activarte, piensa en ritmos rápidos. La música más movida nos espabila y ayuda a mantenernos más despiertos. Incluso es una forma de estimular a nuestro organismo si queremos practicar algún deporte. Piensa en el zumba o el strong (https://www.santiveri.com/es/cooltura/ya-sabes-que-es-el-strong), son ejercicios que no podríamos hacer sin el estimulo de un ritmo dinámico y vibrante. Pero no te tienes que restringir a una clase guiada. Salir a correr con un poco de música es mucho más divertido y hará que el ejercicio se te pase casi sin darte cuenta. Eso sí, ojo por donde te mueves, vigila los pasos de cebra, a otros usuarios y por supuesto los coches, para que la distracción con la música no te genere un problema.

El bienestar emocional mejora con música. Seguro que te has dado cuenta que cuando escuchas tu canción favorita empiezas a tararearla mientras sonríes y te sientes feliz. Eso es porque al escuchar la música que nos gusta, nuestro cerebro libera endorfinas que nos hacen sentir felices, dichosos y radiantes. Quizás sea por ese efecto que los investigadores están viendo que la música ayuda a bajar los niveles de ansiedad y también favorece la reducción del cortisol, una hormona relacionada con el estrés.

Y ¿sabías que cuando estás feliz estudias, aprendes mejor? Pues ahí también puedes contar con la música. Pero no solo porque te hace feliz. Los estudios indican que cuando escuchas música se activan diferentes áreas del cerebro que pueden ayudarte en tus estudios. Por ejemplo una investigación de la Universidad de Helsinki mostró que escuchar a Mozart activa cerebro lo que contribuye a maximizar el aprendizaje y la retención de información.

Pero no creas que aquí se acaba la cosa. Nada de eso. La música también nos ayuda socializar. Cuando vas a bailar, si asistes a un concierto, o simplemente si compartes tus listas de música con tus amigos, estás socializando y haciendo amigos. Una afición común, el compartir tus gustos con los demás, te ayuda a hacer grupo y eso es estupendo para nuestra salud emocional. Seguro que te gusta Rosalía porque te gusta el trap, o el reggaetón, o el flamenco, o quizás seas más de ritmos de los 90s, o eres de música clásica. Todo eso da lo mismo. Seguro que en tu entorno conoces, o puedes conocer, a otras personas con gustos similares a los tuyos y con los que compartir tu afición.

Por eso te animamos a que sigas siendo un melómano enamorado de la música, pero de toda ella. Mantén tus gustos, pero no te pongas barreras porque cada melodía te puede ayudar en un momento determinado. Escucha música clásica, trap, rock, celta,… la idea es que la escuches y la sientas, y descubras cómo te anima, como te hace vibrar y como te acompaña para crecer y sentirte mejor cada día, como te relaja… Hazte tus propios recopilatorios y recurre a ellos cada vez que te apetezca.

¡Qué la música te acompañe! 

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