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Hasta hace sólo unos años, los batidos de soja, más popularmente conocidos como leche de soja, eran un alimento de consumo muy minoritario y destinado, sobre todo, a aquellas personas que padecían intolerancia a la lactosa o alergia a la proteína de la leche de vaca. En poco tiempo, sin embargo, el batido de soja se ha convertido en un alimento de gran consumo. Los motivos son muchos, ya que se trata de un producto delicioso y muy saludable, 100% libre de colesterol y lactosa, rico en proteínas de alto valor biológico y una de las fuentes más ricas en fitoestrógenos, famosos entre las mujeres por su capacidad para disminuir y aliviar los trastornos típicos de la menopausia. Enriquecida con calcio, se puede consumir en sustitución de la leche de vaca y utilizarla en numerosas preparaciones culinarias: salsas, cremas, batidos, postres e, incluso, mayonesas. Las recetas quedan deliciosas.

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Sin gluten

La harina de arroz se obtiene del arroz glaseado o perlado, que se muele hasta conseguir una consistencia de polvo fino. Tiene un contenido muy bajo en proteínas, no posee gluten, gracias a lo cual es un alimento apto para las personas intolerantes a esta proteína. Como ingrediente culinario, esta harina es perfecta para espesar salsas y cremas, preparar rebozados y hacer tempuras. Y, gracias a la finura de su grano, es de las que menos agua y aceite absorbe, obteniéndose rebozados más finos, crujientes y menos calóricos.

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La sal marina que se obtiene por evaporación del agua del mar contiene abundantes sales minerales de forma concentrada. Utilizando sal marina en lugar de sal de mesa corriente se obtiene un suministro equilibrado de sales minerales en el organismo. La sal marina además de cloruro sódico, contiene pequeñas cantidades de sales de calcio, potasio y magnesio. También aporta una pequeña pero importante cantidad de yodo. Al mismo tiempo la sal marina, por su sabor más intenso, puede utilizarse en menos cantidad que la sal ordinaria, lo cual es también interesante con vistas a reducir la ingestión de cloruro sódico. Mejora el sabor de los alimentos, contribuyendo a hacerlos más apetitosos, aumentando la secreción de los jugos gástricos y favoreciendo la digestión.

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El seitán y tofu tradicionales son un excelente preparado vegetal bio y una gran fuente de proteínas de origen vegetal. Bajo en grasas saturadas, sin grasas hidrogenadas, ni colesterol y es apto para vegetarianos o veganos. Puede tomarse al natural, cocido al horno, frito o a la plancha.

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Seitán a la boloñesa con calabacines

Seitán a la boloñesa con calabacines AUTOR: 16 de junio de 2016
4 DIFICULTAD 45'

Nadie diría que este plato es vegetariano, pero lo es, y además de ser sano y no contener carne, es una receta que queda riquísima. Pruébala tal cual o utilízala para combinarla con pasta o arroz integral.

¡A POR ELLO! PASITO A PASO...

1. Pela los tomates, pártelos por la mitad, retira las semillas y corta la carne en cubitos. Pela y pica la cebolla. Lava y pica los pimientos. Corta el seitán a cubitos de menos de 1 centímetro. Limpia y lamina el calabacín.

2. Pon a calentar una sartén con el aceite, incorpora la cebolla y rehoga durante 3 o 4 minutos, añade los pimientos y el tomate, salpimienta y remueve. Vierte el vino, baja el fuego y continúa cocinando hasta que el vino se haya evaporado y el tomate empiece a quedar anaranjado. 

3. Prepara una bechamel diluyendo la harina en la bebida de soja, sazona y añade una pizca de nuez moscada. Pon a calentar hasta que la salsa espese.

4. Vierte el seitán en una fuente para el horno y coloca encima las láminas de calabacín. Cubre con unas cucharadas de bechamel y el queso parmesano rallado. Hornea a 200 °C durante 10 minutos.

 

 

¡¡¡TOMA NOTA!!!

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