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Calienta la voz, afina los instrumentos… ¡Y al agua! AUTOR: Àngels Codina 9 de agosto de 2016

Calienta la voz, afina los instrumentos… ¡Y al agua!

Cantar bajo el agua. ¿Quién no lo ha probado alguna vez? De pequeños, mis hermanos y yo pasábamos medio verano en la piscina jugando a adivinar la canción que alguno de nosotros entonaba dentro del agua. Lo que para nosotros era un simple juego, a otros, como a la cantante y compositora danesa Kaila Skovmand, les planteó un reto artístico.

Junto a su banda Between Music, han estado experimentando durante diez años con instrumentos que resisten y suenan bajo el agua, y han ideado una técnica para cantar en el agua que consiste en retener una burbuja de aire en la boca. El resultado del proyecto, al que han bautizado con el nombre de Aquasonic, se presentó en sociedad en mayo en un festival de Rotterdam, y podéis verlo (¡y oírlo, claro!) en este video:

 

 

En la aventura les han acompañado Andy Cavatorta, un diseñador e inventor que, sin ir más lejos, diseñó un arpa por encargo de Björk que utiliza la fuerza de la gravedad para crear música. Cavatorta ideó dos nuevos instrumentos: la rotacorda, que funciona como una guitarra, y el cristalófono, que es una versión modificada de la harmónica de cristal Benjamin Franklin y que suena de forma parecida al de una arqueta en la cuerda de un violín. Los principales desafíos que planteaba el proyecto a Cavatorta son la densidad del agua, que amortigua el sonido, y que el sonido viaja cuatro veces más rápido que en el aire, por lo que un instrumento tiene que ser de grandes dimensiones para resonar. A todo esto hay que añadirle que la fricción cambia en un medio u otro, lo que afecta el contacto de una arqueta con una cuerda, por ejemplo, y que las interferencias con las ondas dentro del agua pueden alterar el sonido de un instrumento.