X

X

¡RECIBIDO!

hasta pronto
X

¡RECIBIDO!

hasta pronto
X

¡RECIBIDO!

hasta pronto
X

¡RECIBIDO!

hasta pronto

¿Todavía con
este navegador?

Es hora de actualizarlo para poder disfrutar a tope y de manera optimizada de nuestra web.

¡Descárgalo!

ÉSTE ES
NUESTRO CATÁLOGO
DE EXPORACIÓN

¡Entra y descubre todos nuestros productos de alimentación sana!

DESCARGAR CATÁLOGO
Cerrar popup

Concurso Mensual¡Suscríbete a nuestra newsletter!

Newsletter

Cada mes sorteamos este lote de productos entre nuestros nuevos suscriptores Santiveri.

VOLVER AL LISTADO
Hula hoop, afinando cinturas desde el antiguo Egipcio AUTOR: Àngels Codina 10 de febrero de 2016

Afinando cinturas desde el antiguo Egipto

Mi tía me regaló uno cuando cumplí diez años. Y aquel verano y muchos de los que siguieron, los pasé haciéndolo girar y compitiendo con mi hermana a ver cuál de las dos lo conseguía durante más tiempo. Como nosotras, tantos y tantos niños y niñas de alrededor del mundo y a lo largo de la historia han jugado, una u otra vez, con el hula hoop.

Y no sólo niños y niñas, también los adultos. Sin ir más lejos, celebrities como Michelle Obama, Beyoncé o incluso el exjugador de la NBA Shaquille O’Neill lo utilizan para divertirse y, sobre todo, para ponerse en forma.

Y es que el hula hoop se ha incorporado en muchas rutinas de fitness para mejorar la flexibilidad y el equilibrio, y para fortalecer y tonificar los músculos de la espalda, abdomen, brazos y piernas. 

El uso del hula hoop para ponerse en forma no es nuevo. Y no es cosa de uno o dos siglos, sino de al menos cuatro mil años. Sí. Has leído bien: ¡cuatro mil años! En el antiguo Egipto, los hombres jugaban con él para adquirir agilidad y destreza, y en la Grecia y Roma antiguas era un pasatiempo muy popular.

Siguió siéndolo tras el paso de los siglos, y se extendió a países por entonces más remotos: llegó a África y a las culturas indígenas norteamericanas como los Sioux o los Apaches. Su época dorada fue, sin duda, la segunda mitad del siglo XX.

En Australia, en los años 50, un profesor de instituto enseñó a sus alumnos a hacer girar hula hoops de bambú con el movimiento de las caderas.

El juego se popularizó tanto, que se puso a la venta en un centro comercial. La demanda fue enorme, y pasó a fabricarse en polietileno. ¡Se vendieron 400.000! Al cabo de unos pocos años, una empresa californiana lo introdujo en Estados Unidos, y el éxito fue aún más rotundo: sólo en 1958 se vendieron 100 millones de hula hoops.

Por cierto, antes de que me vaya a jugar un rato con mi hula hoop ―sí, confieso que aún lo utilizo―, y por si alguna vez te has preguntado de dónde viene su nombre, que sepas que hoop significa aro en inglés, y que hula es el nombre de los bailes típicos de Hawái.

Éstos consisten en movimientos de cadera muy similares a los que hay que hacer para mantener rodando el aro en la cintura. 

 

 

COMENTARIOS

¿Quieres comentarnos algo sobre este post?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.
Los campos necesarios están marcados *